Aguafuerte

Procedimiento:

primero tenemos que ver si la plancha de cobre está pulida o no. En caso de no estarlo, debemos de pulirla con las lijas de agua debajo del grifo para no arañarla. Si viene con un plástico protector, y al despegarlo no hay ningún arañazo, solo debemos desengrasarla muy bien.





Para desengrasarla necesitamos mezclar en un recipiente el pigmento blanco españa con unas gotas de agua. Cuando se cree una pasta homogénea y cremosa, la vertimos sobre la plancha. 
Es recomendable usar guantes para no volver a manchar la plancha otra vez.
Para frotar usamos un trapo totalmente limpio.Aunque en clase disponíamos de retales de mantillas de los tórculos ya estropeadas, que para la función de desengrasado venían muy bien.





Para comprobar que toda la superficie esta correctamente, procedemos a introducirlo debajo del grifo, con un chorro de poca presión. De esta forma, si se crean cercos en la plancha repeliéndose el agua, sabemos que hay que incidir más en esa zona y no dejarlo hasta que toda la superficie quede totalmente limpia, y por consiguiente una caída equitativa del agua.






Una vez limpio, secamos con papel y vertimos el mejunje de vinagre y sal para evitar la oxidación y secamos rápidamente con papel otra vez.





Mientras, preparamos una mezcla de barniz acrílico y unas gotas de tinta china; De 2 a 5 gotas dependiendo de la cantidad de barniz a usar. Y lo aplicamos con la esponja, pues el pincel crea un veteado irregular que puede influir negativamente en el proceso de mordida.


Aplicación con Pincel


Aplicación con esponja y muy poca tinta china


Una vez acabado, es recomendable cubrirlo con algo para que en proceso de secado no se le peguen motas de polvo, pelos o demás residuos. Como el tamaño de la plancha era medianamente pequeño, use la tapa de una caja de cartón. Sobre unas ocho horas se hallará seco.
A los dos días, por precaución, pasé el boceto de papel con el calca amarillo a la plancha ya barnizada.




Para poder quitar el barniz, usé los siguientes materiales:
Entre los que se encuentra el rascador bruñidor, e instrumentos profesionales de dentista.




Para no engrasar la plancha más de lo necesario, todo el proceso se hizo con guantes




Debido a que la plancha de cobre no era muy buena, o que el barniz acrílico no hizo todo su efecto, el barniz se desprendía o craqueaba más de lo debido al arañarlo. Creando grandes superficies descubierta a las sales y por consiguiente, calvas en el entintado. (Opto por la primera opción, ya que a otros compañeros no les ocurrió ningún problema y los que compramos la plancha en el mismo sitio si lo tuvimos)





Otra dificultad que surgió, fue que la capa de barniz y tinta era tan dura que al hacer cierta presión saltaba, y para poder hacer lineas finas, la presión debía de ser mínima, con lo que solo arañábamos el barniz sin llegar al cobre. Y de esta forma, las sales no actúan. Esas son las líneas azules que vemos en la matriz.






Para no tener que eliminar todo el barniz, lijar la plancha y empezar todo el proceso desde cero, se procedió a realizar las mordidas; pero se iría tapando pequeños puntos de las posibles calvas con laca de bombilla. A parte de las superficies que se reservan para la diferencia tonal.
Antes de introducir la matriz en las sales, ha de tener puesto un recubrimiento en la parte posterior para evitar su corrosión, así como una lengüeta lateral para poder introducirla y sacarla del barreño de sales.
La primera mordida, la plancha estaba totalmente limpia.





Y poco a poco, en cuatro tiempos, la matriz fue tapándose.



Se continúan las inmersiones en sal durante el tiempo que estimemos oportuno.


Enjuagando adecuadamente la matriz con agua clara.


Por delante


y por detrás


Debemos de secar la matriz con papel rápidamente para evitar su oxidación, y poder aplicar la laca de bombilla. Cuando esta se seque, procedemos a rociar el vinagre con sal, limpiamos, e introducimos en las sales de nuevo.
La tabla de tiempos fue la siguiente:

1º inmersión = 10 min.
2º inmersión = 20 min.
3º inmersión = 35 min.
4º inmersión = 45 min. 
(tiempo total de inmersión)


Estado de la matriz cubierta en la tercera inmersión.



Al finalizar las inmersiones, debemos prestar mucho interés en limpiar toda la sal que quede en la lengüeta de la matriz, porque ya no la volveremos a introducir, y ese resto podría afectar al resultado esperado en la estampación.





Los guantes también han de quedar totalmente limpios, independientemente de si es la ultima o la prima vez que introducimos la matriz en las sales.




Ya podemos despegar el adhesivo de la parte posterior, y pasar a limpiar la matriz con alcohol para eliminar la laca de bombilla. Para no desperdiciar el alcohol, vertimos un poco en un recipiente donde podamos meter la matriz también, y frotamos con un pincel de cerdas cortadas para que sea aún más rígido. En caso de quedarse alguna zona sin poder ser eliminada con el alcohol, usaremos unas gotas de acetona pura; aunque esto no lo podremos hacer en clase. pues es un producto toxico.



Una vez eliminado los restos de la laca de bombilla, pasamos a desengrasar la matriz con blanco de españa y agua. Volviendo la tonalidad correspondiente y adecuada de la plancha de cobre.





En la parte inferior de la matriz, podemos ver como hay oscuridades; que bien podrían ser oxidaciones o corrosión de las sales. para evitar que salgan en la estampación, lo bruñiremos.
También le haremos los biseles para no romper ni el papel ni la mantilla al pasarlo por el tórculo. Con el fin de no dejar restos de tinta en los biseles, lijaremos los bordes para retirar con muchísima facilidad la tinta no deseada.

Pasamos al entintado.




Mientras que preparamos la tinta, dejamos en remojo los papeles.
Como el espesor de las tintas varía dependiendo de la época del año, tendremos que ayudarle con unas gotas de aceite de linaza para diluirlo un poco.




Aplicamos con la rasqueta la tinta, haciendo cierta presión sobre la matriz, para que entre por todos los huecos posibles.







Con una hoja de periódico, o las que hagan falta, quitaremos los sobrantes de tinta; Y con una tarlatana grande, hacemos una bola, con la que limpiaremos la matriz definitivamente. No aremos presión sobre la matriz, ya que podemos quitar demasiada tinta y estropearlo. suavemente en círculos, iremos frotando los distintos papeles/ trapos sobre la superficie.




En mi caso, he decidido jugar con veladuras en el fondo de la estampación. Por ello, debía de ir retirando con mucho cuidado los excesos de tinta, y eliminando por completo la tinta del interior de la protagonista.
Esta tarea, por desgracia, no fue fácil.






Una vez listo, solo tenemos que secar el papel entre los secantes, que debíamos de haber sacado de la pileta y puesto a secar.
Con la respectiva guía, colocamos el papel sobre la matriz para una correcta estampación.





Colocamos un papel de seda para proteger la estampa.




Y giramos el tórculo.




Ahora es el momento de ver que hemos conseguido








La razón de usar los bastoncillos para la eliminación de la tinta en cierta zona localizada, fue, porque no se conseguía la imagen deseada. 

A) Únicamente se uso tatlatana
A pesar de tener una buena conjugación de veladuras, la silueta de Alycia, está blanquecina, dando más bien aspecto fantasmagórico.



B) En esta ocasión, con ayuda de la profesora, se le hizo numerosas intervenciones para poder eliminar la tinta de la superficie, sin eliminarla de la línea. Se usó también el blanco españa para dejarla completamente limpia. Pero no era el resultado deseado. Pues no podías controlar por completo la silueta, y se quedaba con un parche blanco sobre la superficie más amplia, la cara.





C) Por último probé con los bastoncillos, quedándome de este modo, la estampa deseada.








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